Es una de las disciplinas más antiguas y elaboradas del Yoga en su aspecto más amplio y profundo. Su conocimiento se debe esencialmente al sabio maestro Patanjali, del que deja testimonio de su origen y su método en uno de los escritos más antiguos sobre el yoga que se conocen, el YOGA SUTRA.
El Raja Yoga es también considerado como “el rey de los Yogas” por muchos expertos, ya que abarca toda una disciplina de purificación, activación de todas las energías generadas por el ser humano, dominio de la mente, despertar de la conciencia y liberación del ciclo de nacimientos y muertes.
El Raja Yoga sigue una profunda didáctica donde vamos alcanzando todos los dominios de las diferentes parcelas de la vida y del ser humano desde lo más exterior hasta lo más interior y real de sí mismos. Está compuesto por ocho etapas las cuales son:
Yama: perfección en los valores éticos que establecen el equilibrio y armonía con los demás seres humanos y el medio ambiente en que vivimos.
Niyama: búsqueda de la pureza, la alegría del corazón, rectitud, estudio y entrega a Dios.
Asana: dominio de las postura, control del cuerpo físico.
Pranayama: dominio de la ciencia del Prana o aliento vital para generar estados energéticos superiores.
Pratyahara: la capacidad para abstraernos de los sentidos externos y tener una percepción objetiva y clara de nuestro mundo interior
Dharana: dominio de la concentración de la mente a través de la voluntad creadora.
Dhyana: dominio de la meditación para alcanzar el estado de contemplación
Samadhi: liberación de la conciencia y experiencia mística de la presencia divina y eterna. Este estado también recibe en otras culturas el nombre de sunyata, satori, etc…
El Raja Yoga nos lleva al conocimiento de sí mismos, nos enseña a ser más comprensivos, pacientes y tolerantes con los defectos ajenos, cultiva el amor y el perdón, genera una espiritualidad basada en la experiencia, nos guía hacia la conciencia, satisface la sed del alma, serena la mente, desarrolla las facultades latentes, nos conduce hacia la sabiduría, nos hace alcanzar la Gnosis o Gnana-Yoga, el conocimiento.
El Raja-Yoga debe de convertirse en un camino de desarrollo interior, íntimo y personal donde podamos gozar de todas las bondades que encierra nuestro corazón y poder transformar todos los valores subjetivos de nuestra mente, con el objeto de aprender a contemplar el mundo y a sí mismos desde una perspectiva más honesta, real, profunda, reveladora y dichosa.
El Raja-yoga es una enseñanza que desde tiempos muy antiguos está dirigida al espíritu de toda la humanidad.
Fuente: Meditación Orihuela - CIAG

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